miércoles, 3 de septiembre de 2008

Otra de boda


Supersoto ha contado su boda en su último post, pero como yo también fui testigo, quiero dar mi versión.

Llegó el día D a la hora H o, más bien hache y media, porque salimos un poco más tarde de lo acordado y consumimos media hora de las dos que llevábamos de sobra, al menos podíamos haber parado en el Burguer King de la carretera...
Íbamos en dos coches y en el de los “novios” el único sano era yo, me sentía como un guía de Lourdes.

Al llegar fuimos a tomarnos algo a un bar donde el cielo se juntó con la tierra cuando probé los pimientos que nos pusieron de tapa. Mientras me los comía alucinaba viendo a una mujer mayor sin dientes que se me metió entre pecho y espalda una barra de pan entera, bueno, cuando nos fuimos sólo llevaba media, y cuando volvimos ya se la había cargado entera. Y eso que le estaría costando la propia vida masticarla, pero no dejó ni un poquito para hacer un gazpacho.

Lo del Ayuntamiento fue la leche, nos mete el alcalde en su despacho y nos sienta a todos en un sofá y dos butacas (llega a ser un cura y me planteo si nos quiere preguntar si hacemos tocamientos). Nos explica, algo incómodo por la disculpa, que normalmente da un discurso en las bodas o lee algo, pero que con tan poca gente le daba “cosa” (miedo escénico).
Llegado a este punto me quedé con las ganas de levantarme, darle unas palmadas en la espalda al alcalde y decirle: "no te preocupes compadre, saca el cenicero y casamos a esta gente mientras que nos comemos un cubo de pimientos de los de antes y nos echamos un cigarrito", pero como yo no era ni novio ni testigo ni nada tampoco quise organizar aquello y pasamos a la sala de plenos y allí celebró la boda.

El salón estaba coronado por un crucifijo y dos fotos antiguas (o viejas), una del rey y otra de la reina. Hay que ver la de pelo que ha perdido el rey, no como la reina que sigue igual, ¡cómo se conserva la muchacha!

La pareja de la otra testigo y yo estábamos de fotógrafos, pero como nos daba corte subir a la tarima hicimos todas las fotos de espalda y de perfil. Yo confié en que el otro hiciese las mejores fotos y yo las que se suelen borrar, pero él pensó lo mismo que yo, así que supongo que serán un desastre. Prometo que nunca se me olvidará esa boda y siempre tendré las imágenes en mi cabeza, si alguno de los protagonistas las necesita que me lo diga y yo, muy gustoso, describiré cada situación con todo lujo de detalles.

Uno de los mejores momentos fue al salir del Ayuntamiento, que me dijo el antes conocido como novio y ahora reciente marido, que había hablado en el despacho para que el alcalde no se creyese que era extranjero o tonto y que se casaba sólo por los papeles. Podía haber sacado la tarjeta de ITV del coche también y que viesen que tenía todo en regla.

En el castillo me lo pasé en grande, primero por la cara de perro que nos puso la que pagó las entradas de ella, el marido y el hijo y luego porque me metí por todos sitios (eso sí, respetando para no estropear nada que tampoco soy un burraco).


Volvimos al bar de por la mañana porque el muchacho antes conocido como novio y ahora como reciente marido, me dijo que ponían unas tapas de panceta para morirte y soy el tipo de hombre que se me conquista por el estómago y, efectivamente, salí enamorado, aunque nos pusieron otra cosa en vez de panceta.

Después fuimos a comer y nos encontramos con el doble del Dioni, pero en vizco y con mala leche que nos quiso timar y quedarse con la tarta que nos había preparado el tío de Supersoto. Si no llegamos a decir que estábamos celebrando una boda el vizco se come la tarta escondido en los servicios del restaurante.
Lo dijimos porque yo quería que nos invitasen a algo, aunque era difícil de creer porque íbamos todos en vaqueros, el novio con barba de dos días y yo era el más arreglado porque llevaba una camisa de manga corta (hay quien dice que eso es de horteras, pero el bolsillo viene muy bien para guardar el tabaco) y recién afeitado, aunque se me olvidó limpiar los zapatos y les tuve que pasar una toallita húmeda porque tenían unas manchas desde hacía cerca de un mes.

En resumen, una gran boda, estuvimos muy bien, nos divertimos mucho, comimos demasiado y ellos están igual de casados que el príncipe y la Leti.

8 comentarios:

FranFel dijo...

Es que me parte de tanto reir, hombre, no me recupero todavia pero dime:
Y si la que te quiere conquistar con la comidita es la misma que se cargo la barra de pan duro y no dejo pal gazpacho? tu crees que esa tia, que me han dicho cocina mejor que Karlos Armigiano te podria conquistar, aunque le falte el parachoques delantero?

Pablo dijo...

Bueno Fran... mi mujer también me conquistó por el estómago y le soy fiel, aunque de vez en cuando una canita al aire del tipo culinario nunca viene mal y si voy con mi mujer mucho mejor, aunque SIEMPRE SIEMPRE LO QUE COCINA ELLA ES LO MÁS RICO!!!

Besos.

Supersoto dijo...

Me parto, no me enteré de eso de que el Curru habló en el despacho del alcalde para que no pensara que nos casabamos por los papeles jajajajjaja

Virginia dijo...

Pero que bien enseñaditos que os tengo!

Hasta el Curru en su boda, para elegir el postre lo pidió diciendo algo parecido a esto: yo tiramisú, aunque el que hace Virginia está mucho más bueno que éste! Mientras pensaba: no vaya a se que no lo vuelva a hacer si digo lo contrario.

Nos os preocupeis, seguiré haciendo tiramisú, magdalenas y muchas cosas más!

Novicia Dalila dijo...

¡¡¡Joderrrrrrrrrrrrr¡¡¡ ¡¡¡Y yo con una boda tan normal¡¡¡ Sin nada gracioso que contar, sólo la mini-bronca que tuvimos mi futuro marido y yo en el altar discutiendo sobre el fotógrafo, pero nada, no hubo sangre ni nada. Ni siquiera hubo la típica bronca entre familiares que no se hablan desde hace siglos y que aprovechan las bodas de los sobrinos/primos para "aclarar" sus cosillas..... Nada de nada... ¡¡Que envidia me dais¡¡¡ :P:P

Un beso

p.s. El Dioni era estrábico no???

Nuria dijo...

Tengo claro que cuando me case os pediré consejo, a ti y a tu grupo de amigos para organizar mi boda...estoy segura que será original¡¡¡
Bs
N.

Nuria dijo...

Por cierto no soy notario, pero "doy fe" que los postres de Vir están para chuparse los dedos...(a ver si lee esto y me trae algo dulce y casero, jeje)

Pablo dijo...

Novicia, el Dioni no sé, pero el camarero era vizco y se quiso quedar con la tarta. Espera que estoy cayendo en la cuenta: vizcos los dos y uno un furgón con dinero y el otro una tarta... coño!! a qué eran hermanos!!!

Nuria, ahí metiendo cuñita... Así me gusta, el que no llora no mama, en este caso no come tiramisú ni magdalenas, ni...

Besos.